Subversive e-zine

Número 0 - A BULLET IN YOUR HEAD

Junio 1996


Editorial, por V4Vendetta + Dilettante


Saludos. En un día de inspiración, V4Vendetta y Dilettante tuvimos la gran idea de parir esto que ahora tenéis en las manos virtuales. Nuestra intención ha sido no dar ninguna concesión al público, manifestar nuestra misantropía extrema y, en general, provocar lesiones cerebrales en las mentes bienpensantes y grandes risotadas en las otras.

Os preguntaréis (y si no, nos importa un carajo, porque lo diremos igual) de qué va este número 0. Pues bien, de la vida, el universo y todo lo demás. Ya está dicho. Por cierto, sin que sirva de precedente, hemos incluido dos veces la sección "Conoce a tu enemigo", una de ellas en inglés, porque nos mola y ya está. Las listas de cosas chungas también ocupan, y ocuparán, un lugar importante en esto, porque son fáciles de leer, te ríes y luego sirven para explicárselas a la gente en los bares, lo cual es muy importante y trascendente para la civilización occidental. También queremos agradecer a DefCon su colaboración en el nacimiento de este engendro.

Respecto del nombre, como no nos decidíamos por ninguno, pues le pusimos "Nameshifter", que en el idioma de Shakespeare no sé qué debía significar, pero en inglés es "El que cambia de nombre". Esto nos permite llamar a cada uno de los números como nos apetezca, sin que nadie se extrañe. En el caso de este número 0, el nombre es "A bullet in your head". Los motivos de la elección del nombre deberían, a estas alturas, ser obvios.

Entre sección y sección, comprobaréis que hay citas y fragmentillos de cosas. No os los perdáis, que son lo mejor. No los hemos escrito nosotros.

Nos parecería un gesto bien que nos enviaseis e-mails para decirnos qué os parece, enviarnos colaboraciones (en el idioma que prefiráis; si es en eusquera no nos vamos a enterar de nada, pero quedará bonito) que publicaremos o no, y todo esto que se suele hacer. Encontrareis las direcciones al final. Como premio a los colaboradores, prometemos no meternos con vuestra familia en los próximos números. Hala, a cascarla.


Sumario:


Cosas que me provocan sarpullido (Volumen 1), por V 4 Vendetta


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"No matter where you are, you always can find either a church or a hooker. One sucks you dry, while the other fucks you over. Just don't ask me which does which."

Ted McKeever


Things that I hate, por Dilettante


(This is not an original article; it was first published in 1995, with the name "The hooligan in me exposed", in a fanzine called "Guiri Total", edited by some friends of mine who used to work as English teachers in my former job. It's re-published without permission, as I don't know where they are right now, but I'm sure they wouldn't care. What's more, they'd be glad). There're many, many things I hate. Maybe too many. Anyway, there are so many hatable things in the world which I even don't know, that this list is pathetically shorter than it could be. Some of these things are only minor bothers, while some others deserve a terrorist group especially devoted to their elimination. Some would even have to be forbidden by Geneve's Convention. Don't pay attention to the order, as it isn't relevant. Let's see what you think about...
That's not all, but enough for today. Gee, hope I survive this article long enough to be able to write something for the next number!

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"People are wondering why there is no rebellion. I think there is no rebellion not because kids are stupid or slothful, or whatever, but because the dark side of America is now in charge."

Hunter S. Thompson


ODIAR LA NAVIDAD, por Maruja Torres.


(Este artículo está pirateado directamente de "El País", y evidentemente Maruja Torres no sabe nada. No sabemos qué opinaría respecto de aparecer aquí, ni nos importa demasiado. De todos modos, el artículo es genial. ¡Felicidades, Maruja!)

Hay muchos caminos para odiar la Navidad, de hecho es un saludable sentimiento al alcance de cualquiera, y una de las pasiones que jamás se verán defraudadas, pues al contrario que los amores -que desaparecen, se esfuman, se diluyen, si te he visto no me acuerdo, adiós muy buenas y nadie es perfecto-, la Navidad siempre comparece, en la misma fecha y prácticamente a la misma hora, más puntual que el telediario y tan inevitable con el colesterol tras una vida de ludibrio entregada a las productos del cerdo. La Navidad es lo único que siempre vuelve. Es lo peor que tiene.

El odio serio, profesional, hacia estos días, sus pompas y sus obras, lo cultiva sin fisuras quien ha tenido o tiene la desgracia de vivir en el centro de una gran ciudad. Dado que, de las tres religiones monoteístas, la cristiana es la menos sobria -no hay más que ver como van vestidos los cardenales, para no hablar de los quita y pones del Papa: ante su armario palidecería de envidia hasta Lady Di- y también la más coñazo. Ningún judío ilumina los arboles públicos por la Pascua, y ningún musulmán en su sano juicio celebra el nacimiento de Mahoma luchando a brazo partido en El Corte Ingles para hacerse con una colección de besugos, pavos o capones. Lo suyo es otra cosa.

Pero lo nuestro es una explosión de insano e inexplicable júbilo que paraliza las calles más transitadas con una mezcla inenarrable de histeria y buenos sentimientos que pende sobre la cabeza del espíritu rebelde y antinavideño que osa -porque no tiene otro remedio: si puede se hará fuerte en su hogar con un montón de provisiones, o se largará a un país hereje y ajeno- a pasar la rúa en fechas tan señaladas. Quien no tiene más remedio que lanzarse a la ciudad y sus peligros debe cuidarse de que cualquier honesto padre o madre de familia -la especialidad de kamikaze navideño más peligrosa- no le arree con el niño/a que lleva colgando del extremo del brazo.

Un ataque de este tipo resulta doloroso y tan inconveniente como si te pegas una hostia por adelantar por la derecha: encima, no hay compasión para ti. Procede también salir con walkman, pero no es seguro que el desparrame decibélico de villancicos no alcance a anular el más heavy de los metals ni el más trepidante de los rocks. La meliflua evocación musical navideña se cuela por cualquier parte.

Pero esto, con ser malo, no lo es todo. La Navidad es repugnante porque es falsa -compulsión y luminotecnia- y porque es prácticamente mundial. Es decir: se trata de una conjura. Es mala porque es familiar: reúne a las familias, y cualquiera en su sano juicio sabe que, a las familias, lo que hay que hacer es dispersarlas. Es odiosa, la Navidad, porque tenemos que fingir que somos buenos y no estrangulamos a los navideñoadictos, cual seria nuestro deseo, o porque tenemos que fingir que son buenos aquellos que nos estrangulan el resto del ano, y aceptar sus parabienes. La Navidad es odiosa porque, si cedes a ella, te metes en un circulo de borracheras idiotas -esas celebraciones con los compañeros, con los jefes- y en un proceso de estúpidas digestiones superpuestas, en que se te juntan los eructos de turrón con las sobredosis de Alka Seltzer, las diarreas de barquillos con los retortijones de la est‚tica: esa parentela vociferante, optimistamente ebria, que se encamina alegremente hacia la apoplejía con una copa de cava en la mano.

Todo lo anterior, siendo apocalíptico, resulta todavía incompleto. No olvidemos que es por Navidad cuando los tenores -ese azote de la humanidad del que debería ocuparse la ONU un día de estos, si le queda tiempo- lanzan lo que llaman sus discos de romanzas.

Convendremos en que nos hallamos ante una forma de tortura cuyo refinamiento aun no ha sido valorado como merece, y que el derecho a estar protegidos de los tenores debería figurar en la Declaración de Derechos Humanos del Hombre. Porque el mundo esta lleno de tenores, y de romanzas, y hay como una pulsión profunda y fatal que lleva a los primeros a abalanzarse sobre las segundas, poseerlas, mancillarlas, aplastarlas y, no contentos con ello, lanzarlas al mercado, en estas fechas, en forma de compact.

Ya es jodido tener que brindar con gente a la que no te apetece ver ni en holograma, tener que comer manjares que requieren un proceso digestivo de espoleta retardada, tener que felicitar -la exhibición obscena de lo que nuestra sociedad desarrollada entiende por felicidad también debería estar prohibida, y sus practicantes enviados al destierro- al primer tarado perfectamente abyecto que se te acerca. Pero, encima, hacerlo a los compases de Amapola o Malagueña -e incluso Maitetxu- a cargo de esos subespecímenes humanos, eso ya no tiene perdón.

Mas todo lo anterior no parece bastar, y entonces te telefonean de los bancos para ofrecerte la posibilidad de regalar una tarjeta de crédito a tu más cercano pariente o a tu mejor amistad, y lo hacen en el momento justo en que estas examinando tus cuentas y llegando a la conclusión de que la paga extra ya la tienes gastada y que ni siquiera practicando la prostitución intensivamente en la esquina podrías permitirte pasar este horrendo mes en Bali, lugar ideal de religión politeísta en el que la gente lleva una flor en la oreja y un pareo en la cintura, y en donde los dioses tienen forma de murciélago o de mono saltarín.

El odio a la Navidad es, en resumen, lo único interesante de este periodo tan atroz de nuestras vidas.

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"The only difference between the Government and organized crime is that the Government has the power to make arbitrary laws that place its own criminal activities beyond prosecution."

Grant Morrison



KNOW YOUR ENEMY: THE PIJO (de "Guiri Total", #1, Dic'94)


(As you might have found out from the title, this article was also published in "Guiri Total"; I don't know who the author is, but I wasn't thinking of winning the Nobel prize with it, so who cares? Anyway, we'd like to thank him/her for it.)

Appearance

Not so easy to spot, especially if you're new in town. But basically smart. That's it. Just smart. Absolutely no personality. Lacoste was "de rigueur" years ago and does tend to make a comeback in summer. Always obsessed by labels but without the bollocks to go for expensive designer ones. Even though they could afford it because they live at home and Papa pays for everything. Rebellion for them is wearing a short sleeved shirt n summer. They iron their jeans ! (Usually Liberto, Levi's are too vulgar since they can be worn 2nd. hand).

Where they go

Always North of Diagonal. Crossing it, i.e. going south towards the sea would cause untold distress, how would they react to the poor of the parish ? Loads of places are very "pijo" (although they never use the word) : gyms, squash clubs (pijos have a unique way of pronouncing "esquaaash" - failure to say it right effectively bars you from joining). Restaurants in the Olympic village, bars in Sarrià. They never go to the theatre, but enjoy a good film - especially a blockbuster.

Points in favour

They ALWAYS have cars. Nice, clean and fats, nothing crap. It's good to know/go out with at least one pijo just so you can be picked up and taken home. They wont pick a fight with you. They're ALWAYS clean. That's it.

Points against

Where do you start. Snotty, stuck-up, ignorant, twatty. To imitate them just hold your nose when talking. It gets really annoying. They have no opinions, they just know what's in fashion. Who decides for them ? Is there a Pijo Council who issue decrees every now and then ? Worst of all, they have Whitney Houston tapes and think "The Bodyguard" is "un flipe". They reckon they're dead hip because they're into REM. Although they are totally incapable of empathising with anything deep. "Losing my religion" therefore is a good tune for them but means bog all. Inevitably when you're staggering home at 6 in the morning you'll run into them with pristine phosphorescent gear and skis on their way to the bloody mountains. THEY have sickening healthy smiles and YOU would kill for a croissant. But you're skint.

Conclusion

They are everywhere. You cannot get away from them. Not even at football. Worst of all, they are obviously here to stay. No matter where you go, how new, and radical a place is, there they are, drinking bitter-kas. As you enter you will hear one say "Osti tú - Qué fuerte !", and staring at you as if YOU're the weirdo. There is no escape.

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"He usado drogas 'estupefacientes' durante un periodo de 20 años. Algunas de tales drogas son adictivas en el sentido expuesto arriba (necesidad biológica). La mayoría no lo son. Cannabis Indica (hashish, marihuana): La gente cree lo que quiere creer sin tener en cuenta los hechos. La marihuana no crea habito. Nunca he observado que su uso moderado produzca efectos peligrosos. Las psicosis, por efecto de la droga, quizá sean consecuencia de un uso prolongado y excesivo"

William S. Burroughs



Conoce a tu enemigo: la maruja, por Dilettante


Nuestro enemigo del mes tiene como característica principal su proximidad; las marujas están por todas partes, incluso más a menudo de lo deseable en nuestra propia casa, y eso las hace peligrosísimas; cuando uno ve a su enemigo día a día durante años corre el riesgo de creer que no lo es, lo cual no hace más que incrementar el poder de aquél y hacerlo mucho más mortífero. En todo caso, describamos el hábitat y costumbres de este deshecho de la sociedad occidental.

El hábitat natural de la maruja es el mercado; sin duda, la sección de pescados es su Avalon particular, allí donde, acompañado de muchas otras de su especie puede explayarse sin moderación alguna y recargar baterías para aguantar un día más rodeada de personas. Esto último no es un error. Personas es una cosa; marujas, otra diferente. MUY diferente.

Sus costumbres, no por conocidas, son menos dignas de atención. La maruja tiene una habilidad sin parangón para, entre todos los temas de conversación posibles, filtrar aquellos que puedan interesar a algún humano y quedarse sólo con los rematadamente aburridos, cuyo interés se reduce a cero. Una vez aislados, la maruja puede pasar semanas enteras dándoles vueltas dialécticas, sin llegar a ninguna conclusión y ni siquiera disfrutar realmente con ello, si no fuese por el incomparable placer que obtiene notando cómo ocupa un porcentaje mayor del turno de réplica que le corresponde (caso de comunicarse con otras marujas), o cómo las personas que la escuchan se ven obligadas a soportarla durante horas sin tregua, por mucho que se empeñen.

Los temas generales que la maruja suele abordar en sus horrendas prácticas hablatorias son: la salud propia, la salud de los demás, los precios, la peluquería, las vacaciones, los niños, la inconveniencia de los cambios, los ronquidos de su pareja, las películas de vídeo, y otra vez la salud propia. Pese a esta insistencia en la salud, lo habitual es que, aparte de los abundantes kilos de más, la maruja esté sana como una pera y alcance edades que harían palidecer a Noé, lo que no hace más que aumentar la peligrosidad de la especie, por si fuera poco. Respecto a lo de los kilos de más, esto se traduce también en otro tema de alcance: las dietas y regímenes de adelgazamiento y los productos, más o menos fraudulentos, cuyo propósito último es hacer que la maruja no se convierta en objetivo de eliminación prioritaria por parte de su pareja, al menos hasta que ya sea demasiado tarde. Con la moda de las empresas de pirámide, como AmWay, podemos a veces encontrarnos que la maruja, no sólo utiliza estos productos, sino que además los vende, en general con cierto éxito entre las de su especie.

El martirio, la autoinculpación, la queja, son sus modalidades de parloteo favoritas, que tiñen cualquier tema general con el sabor/color característico de estos animalejos.

Cómo combatirlas y eliminarlas

Malas noticias: la neutralización y/o eliminación de las marujas presenta varios inconvenientes, a saber: a) a menudo, la maruja que nos oprime es nuestra madre, abuela, tía y a veces hasta hermana (cuidado: el hecho de que nuestra hermana lea Cosmopolitan en vez de Lecturas sólo significa que es una maruja moderna, no que sea una persona); en tal caso, acabar con ella suele representar un problema moral poco menos que insuperable para la mayoría; b) el hecho de que, a nivel jurídico, una maruja pertenezca a la especie humana convierte su eliminación en un delito con pena de cárcel, algo nada atractivo (a menos que te excite el hecho de verte rodeado de traficantes de droga, maníacos sexuales pedofílicos y evasores de impuestos durante los próximos 25 años). De modo que, mal que les pese a nuestros estómagos, tendremos que aprender a convivir con ellas, evitándolas en lo posible (prueba de ir a la compra con walkman y gafas negras; yo lo hago).

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- Father?
- Yes, son?
- I want to kill you.

Jim Morrison, "The end"



¿Cuál es su fiesta más odiada?, por Dilettante


Bien. San Juan se acerca. Ochentitrés millones de locales te ofrecen priva, dancing, dj's de lo más-más, cantidá de titis chorreando líquidos innombrables por entre las piernas, una mamada de Sharon Stone y Cindy Crawford a dúo, coca y cotillón por 4 duros de mierda. Luego resulta que no. La mayoría de basca (y me estoy refiriendo a la masculina, que es la que conozco):

  • No se come un torrao en to la puta noche.
  • No prueba la coca, de ninguna clase.
  • Se hincha a beber cubatas de garrafón y cava El Baturrico, y a-cava echando la papa hasta la primera papilla en cualquier rincón, oscuro o no, solitario o no, en el suelo o no.
  • Odia la música con toda su alma y, de hecho, hasta que cae muerto, se la pasa inventándose torturas para el hijoputa del dj y/o maneras de hacer desaparecer todos los putos compactos por vía rectal.
  • Más cosas que ahora no se me ocurren, porque estoy ofuscado.

    En fin, las fiestas por obligación son una puta mierda en skate-board. Este tipo de fiestas queda resumido en dos, que las representan ventajosamente: San Juan y Fin de Año.

    El que me diga que no ha visto a alguien, incluso a sí mismo, pasándose un fin de año o varios de cantidá mal rollo pensando : "Joder, todo el universo menos yo se lo está pasando de super-puta madre, aquel se lo está haciendo con tres a la vez, a ese capullo le han puesto Ballantine's y a mí Dyc, mi novia me ha dejado a las 12:01:30 para irse con un pavo con pasta, llevo un pedo desde aquí hasta Las Hoces del Cabriel -a más de bebida mala, con lo que la resaca será de las que salen en los telediarios- y creo que me voy a suicidar cortándome el cuello con un CD-single de Los del Río ("Macarena", precisamente) que traía por si acaso". Desengañémonos todos, nunca pasa nada bueno en estas fiestas, y hasta los que creemos que se lo están pasando bien preferirían estar metiéndose un chute de mostaza en el ojo.

    Pero no todo es tan malo. En San Juan, amparados por el retronar de los odiosos petardos, aquellos de nosotros que tengan dos cojones cúbicos y un arma de fuego se pueden dedicar a vomitar su mala leche, su odio y su bilis por la calle, asesinando niños pijos, y si se tercia hasta algún xxxxxía (autocensura, no sea que me tomen por lo que me gustaría ser). En Fin de Año, no. En Fin de Año, todo es malo. Hasta hace frío. Un frío que te cagas. O sea, lo mejor es desaparecer del mapa, o que te coja una buena infección. Pero que no sea muy mortal, que después de Fin de Año casi se han acabado las Nafidades y las cosas vuelven a la normalidá. Esto enlaza con el tema de otro artículo. Pero eso ya es otro artículo.

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    "¡Sonamos, muchachos! ¡Resulta que si uno no se apura a cambiar el mundo, luego va el mundo y lo cambia a uno!"

    De una tira de "Mafalda", por Quino



    Diez razones para odiar el metro, por V4Vendetta


    I. En las horas punta, por alguna extraña razón, el pasajero que tienes al lado parece provenir de una dimensión paralela donde, si bien se ha inventado la fibra óptica, aun no se ha descubierto el jabón y sus múltiples aplicaciones.

    II. Las caras de la gente invitan a saltar a la vía : Al viajar solo en el metro, incluso el rostro de la persona más jovial se distorsiona hasta emular al de alguien a quien acaban de diagnosticar un cáncer terminal.

    III. Las marujas viejas : Con sus codos afilados y sus bolsos practican una variedad de rudimentaria pero efectiva lucha sucia que han aprendido tras largos años de pelear en el metro por un asiento. Es de veras sorprendente contemplar como esos pellejos, que uno creería desahuciados pocos momentos antes, de repente se llenan de energía ante la visión de un sitio libre.

    IV. Para que hacer footing o marcha atlética durante la semana ? Basta con salir cualquier noche y quedarse sin pasta para el taxi. Incluso, si sueles ir de juerga siempre por la misma zona, puedes cronometrarte y intentar batir, noche a noche, tu propio récord rebajando el tiempo de camino a casa. Evitar hacer demasiadas eses ayuda.

    V. Radio Metro es probablemente la peor emisora de todo el mundo. Principalmente orientada a versiones instrumentales de temas ya de por si horrorosos (dignos del más criminal de los hilos musicales), ameniza de vez en cuando su programación con amenazas de lo que nos puede llegar a pasar si nos pillan viajando sin billete. Este es uno de los pocos problemas a los que podemos poner remedio escuchando a "Pitch Shifter" en un Walkman a volumen diez.

    VI. El hombre del acordeón : Es triste que haya pobres en España, pero más triste es que buena parte de ellos se hayan comprado un acordeón y se paseen por los vagones del metro castigando al personal con "El baile de los pajaritos". Para acabarlo de rematar, ni siquiera los Walkman a volumen diez mencionados en el apartado anterior pueden salvarnos de la patada sónica que emite el instrumento de marras.

    VII. La teoría del sabueso : Cualquiera con dos dedos de frente habrá podido ya percatarse de que el metro, al igual que el bus, es en realidad un ser vivo que acude presto al olor del tabaco. Basta con hacer la prueba de encender un cigarrillo en el anden.

    VIII. Los pasillos de transbordo : Uno sabe cuando entra en un pasillo de transbordo a otra línea, pero nunca cuando va a salir. Sus laberínticos trazados siempre me hacen pensar que, sin duda, solo pueden ser obra de una mente enferma.

    IX. La probabilidad de que las escaleras mecánicas del metro no funcionen es directamente proporcional a lo agotados que estemos y a la mala leche que llevemos acumulada. El colmo del asunto, que comprensiblemente puede derivar en un asesinato violento, es observar como el hijoputa del crío de la señora de delante aprieta sonriente el botón que detiene su funcionamiento.

    X. El ultimo punto es incluso demasiado espantoso para mencionarlo, pero me armare de valor : Os suena esto? "Señores pasajeros, por razones técnicas, el servicio de metro en la línea 5 ha quedado interrumpido momentáneamente. Disculpen las molestias".

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    Un ricachón mentecato
    ahorrador empedernido
    por comprar jamón barato
    lo llevó medio podrido.

    Le produjo indigestión
    y entre botica y galeno
    gastó doble que en jamón
    por no comprar jamón bueno.

    Popular



    Fragmento de "Pulp", por Charles Bukowsky


    Me senté en un compartimiento. La camarera vino hacia mi. Llevaba una minifalda, tacones altos, una blusa transparente y sostén bien relleno. Todo le estaba demasiado pequeño: su uniforme, el mundo, su cerebro. Tenia un rostro duro como el acero. Cuando sonreía dolía. Le dolía a ella y me dolía a mi. Siguió sonriendo. Aquella sonrisa era tan falsa que se me erizaron los pelos del brazo.

    (...)

    Se alejo con paso suave, tratando de menear el trasero provocativamente. No lo consiguió.

    De repente empece a deprimirme.

    No, no Belane, me dije a mi mismo.

    No dio resultado. Todo el mundo estaba jodido. No había ganadores. Solo había ganadores aparentes. Todos íbamos detrás de un montón de nada. Día tras día. Sobrevivir parecía ser lo único necesario. Y eso no parecía suficiente. No con la señora Muerte esperando. Me volvía loco cuando pensaba en eso.

    No pienses en eso, Belane, me dije a mi mismo.

    No dio resultado.

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    "Ask customers if they would like the Arch Deluxe [sandwich] with or without bacon, and remember that bacon is a profit-builder"

    De "Franchise 2000 Management News" May/June'96, revista de distribución interna de la cadena McDonald's.



    Finale presto con tutti


    "No vamos a rendirnos nunca, no engañamos al publico haciéndole la pelota. Hay que acabar con los pelotas de mierda"

    Jorge Martínez, "Ilegales".

    Esta es una actitud que suscribimos plenamente, así que ya lo sabéis. No estamos aquí para caeros bien. Queremos provocaros, despertaros de vuestra podredumbre.

    En definitiva, queremos que nos escribáis. Que nos quitéis la impresión de que la gente que navega en la Web, esta casi tan idiotizada como el resto del planeta. Queremos que soltéis el puto mouse, desempolvéis el teclado y, si aun os queda algo de cerebro por ahí, ejercitéis el cerebro tecleando algún articulo, idea, o si no simplemente nos deis vuestra opinión sobre este engendro. Planteadnos también como os gustaría que fueran sus próximas entregas para que podamos hacer todo lo contrario. Escribid, hostia, que no os van a salir hematomas en las yemas de los dedos!. Aquí tenéis las direcciones de e-mail de
    V4Vendetta y Dilettante.

    Por cierto, si queréis, podéis pasaros también por las páginas de V4Vendetta y Dilettante, a ver si definitivamente se os vuelve líquido el cerebro. Creednos, es lo mejor que os puede pasar.

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